Vistas de página en total

domingo, 22 de noviembre de 2015

Pensamientos de una mañana de otoño

Es un día soleado.

Las calles huelen a frío, aunque no hace falta más que un abrigo fino para no sentirlo.
Los vecinos hacen de comer e inundan el pasillo del edificio de diferentes olores, pero todos se mezclan y predomina el más corriente: puchero.

En los balcones se ven las vidas de las casas.
Un perro destrozando un folleto, un hombre arreglando algo a martillazos como a diario, otro tendiendo su chaqueta al sol y las flores de todos los colores y tamaños haciendo su fotosíntesis.

El sol ilumina e inunda con su luz la fachada de los edificios de enfrente. Nadie parece querer salir al balcón y disfrutarlo agusto con un zumito de naranja, excepto la vecina a la que todavía no le ha llegado el sol a su terraza y desea que lo haga pronto.

Los árboles sí disfrutan de este sol radiante de noviembre. Sus hojas bailan con el viento, y el sonido de las hojas crea una armonía deliciosa que escuchar y sentir. Estoy segura de que cada uno de los árboles se imagina a sí mismo tomando el sol tranquilo en alguna playa exótica. O simplemente disfrutan del lugar en el que están, y se contentan pensando que alguien los disfruta mucho y agradece que haya árboles tan bonitos en una calle tan familiar.

Las naranjas de los árboles cambian de color y de forma paulatinamente. Cada día tienen un color distinto, y cada día falta menos para que llegue el momento de su madurez.

Entonces serán recolectadas una por una y enviadas a diferentes tiendas, mercados y grandes almacenes, donde serán expuestas en masa al consumidor. Las personas las comprarán, fijándose en que sean más baratas que otras.
Y yo me pregunto; ¿alguien se parará a pensar de dónde vienen esas naranjas? ¿se sentirán agradecidos por tenerlas, después de que ellas hayan pasado todo el otoño madurando y tomando el sol sin que nadie se fijara en ellas?

Es un día soleado de noviembre.

Y yo pienso y dudo como de costumbre.

















viernes, 9 de octubre de 2015

Nota mental

No olvides sonreír,

sacarle el jugo a cada día.

No olvides soñar,

con los ojos abiertos 

mirando al cielo.

No olvides respirar 

hondo,

tomar aire...


...sacar las preocupaciones lejos,


donde no lleguen de nuevo. 


jueves, 11 de junio de 2015

El hombre que se dio cuenta de que amar puede ser doloroso

Era un hombre apoderado, respetable y con un buen manejo del dinero. Había tenido todo tipo de contacto con las mujeres. Tenía todo lo que quería; joyas, autos, viajes... y sin embargo nunca lograba saciarse. Podría considerarse un rico más, pero no es así como en realidad se le debería conocer.

En los últimos años había gastado más de trescientos mil euros en cosas que ahora no era capaz de recordar, pero que estimaba necesario comprar en el momento. Tenía su casa llena de objetos muy dispares; de las alfombras y sofás más caros del mundo, al queso en lonchas más barato que había en la tienda. Su forma de comprar dependía de su estado de ánimo, y es por ello que tenía tantas cosas innecesarias; si estaba feliz, no le importaba comprar algo nuevo y curioso. Si, por el contrario, estaba desanimado, iba al súper y se hacía un sandwich. No había que darle más vueltas.

Era capaz de divertirse con el dinero hasta ciertos puntos a los que la mayoría de la población no podía llegar. Se montaba en un avión con destino a Kingston y pasaba el fin de semana en uno de los mejores hoteles de la ciudad. Cuando volvía a casa, le gustaba ir a las subastas y obtener cuadros antiguos en los que se gastaba muchos miles de dólares. Se movía principalmente por impulsos.

Un día de su vida, cuando creó haber encontrado el verdadero amor, la mujer a la que estaba conociendo que tanto le gustaba le dejó. Ésta tenía que marchar de visita a otro país, y ya que estaba, decidió cortar con él. Entonces sintió algo que nunca antes había sentido, quizá porque sus cosas le cegaban y sólo se centraba en pasarlo bien con su dinero.

Hecho polvo al verse de nuevo solo, se tiró en el sofá y comenzó a reflexionar acerca de su vida, cosa que nunca antes había hecho. Su satisfacción y alegría causada hasta aquel entonces por su carácter materialista se esfumaron, y sólo le quedaron su mente y su corazón.
Se incorporó. Estiró la mano, agarró un lápiz, y muy lentamente escribió en un pedazo de papel:

Para qué quiero todo lo que tengo, si no te tengo a ti.

Esa tarde fue la última vez que se gastó dinero en callar su corazón. 


jueves, 21 de mayo de 2015

Dođi

Hoy te siento dentro mío.
Te imagino;
tantos momentos, tantos días, tantas tardes... y te llevo en mí,
muy muy dentro.
Sé que estás aquí conmigo,
dentro de mi corazón.

Veo la luz al final del túnel,
y la luz de tu sonrisa apareciendo de nuevo en mí.
Sólo puedo repetir las mismas palabras
una y otra vez; ...

Vuelve conmigo,
vuelve a sonreírme,
vuelve a traernos tu amor cerca de nosotros...
y no te marches nunca.

Vuelve a traerte a ti,
cerca de nuestras almas,
y no te vayas nunca.



martes, 19 de mayo de 2015

Reacción

Hoy en día, la presencia en nuestro mundo de los medios de comunicación, de la publicidad y de internet nos llevan con frecuencia a confundir las imágenes con la realidad, pasando por alto, como si no existiera, la distancia entre estas imágenes y las supuestas realidades que pretenden presentarnos.

El mundo que nos presentan los medios de comunicación es un mundo preocupado por el consumo, la belleza, el dinero y los eventos superfluos. Sin embargo, la verdadera realidad y sus problemas (guerras, desigualdades sociales, problema ecológico, hambruna, etc) ni siquiera aparecen.



Nos ofrecen un mundo distorsionado, falso y aparente, fomentando no individuos conscientes y críticos, sino una auténtica masa inculta.

jueves, 14 de mayo de 2015

La constancia traicionera

"Quiero agradecer el apoyo que he recibido y que pasaran a escribirme por mi cumpleaños  en este espacio. De vez en cuando, de forma esporádica, pasaré a dejar algo por aquí, cuando sienta que es bueno.

Lo difícil es empezar una nueva etapa. Es cierto, la mayoría lo hemos vivido y, al menos una vez en la vida, no pudimos saltar el obstáculo e iniciar. Soy uno de los tantos a los que les cuesta mucho trabajo dar el primer paso para algo nuevo y generar la inercia suficiente para hacer funcionar una idea, un trabajo, un proyecto o una simple tarea sin importancia. Cuando dicen que lo más difícil es empezar, están dejando implícito que una vez que inicias las cosas empiezan a fluir de forma sencilla y te puedes dejar llevar por la marea, la corriente o la inercia del proyecto y todo saldrá bien. Parece aparente que todo el que inicia se quedará enganchado y su motivación se estará renovando de forma automática. Al menos a mí me hacen pensar que una vez que inicias las cosas serán sencillas y no volverás a batallar para continuar. Ese, en mi experiencia, nunca es el caso.
A mí me cuesta mucho trabajo iniciar algo nuevo. Cuando logro dar el primer paso entro a una pequeña burbuja en la que logro, con cierta facilidad, superar los obstáculos mentales y apatía que normalmente me asedian. Eso me dura unas semanas; después vuelvo a empezar, sólo que esta vez lo siento muy complicado.
Después de la breve euforia de haber iniciado,  debes enfrentar la resaca de haber iniciado. Ya diste los primeros pasos, ¿ahora qué? ¿A dónde vas con esto? ¿Qué quieres lograr? Con la resaca regresa la inseguridad y con más fuerza: No soy bueno, esto es ridículo, ¿qué esperaba? ¿en serio pensé que podía hacerlo bien?  Estuve a punto de abandonar lo de fotografía. Mejor dejo las cosas aquí antes de que me adentre más. Un ejemplo de cuánto me cuesta seguir adelante es esta pequeña escritura,
Conforme voy avanzando estos momentos de dudas se van haciendo más grandes y lidiarlos es una carga cuyo peso aumenta con el tiempo. Cuando nos dicen que iniciar es complicado olvidan decir que continuar es más complicado todavía y con cada paso que das se vuelve más difícil seguir adelante; al iniciar algo debemos tener presente que eventualmente seguir será una labor titánica y necesitamos encontrar formas de motivarnos. Mi motivación es bipolar, un día está en pleno vigor y en un segundo se viene abajo por cualquier cosa como un castillo de arena. Por eso es importante tener un sistema de apoyo, un grupo de gente, una rutina positiva y hacer cosas que nos refresquen las ideas, nos limpien de pensamientos negativos y formas de encontrar seguridad, confianza y motivación...

...Estoy hecho para quien disfrute los retazos de lo que alguna vez fue una persona completa, sin querer enmendarme, que aprecie la belleza en lo dañado y entienda que no tengo arreglo, no existe cura, no hay salvación ni la deseo. Para quien pueda vivir sin respuestas, con explicaciones incompletas y sin conocer la historia entera. Para quien respete que de vez en cuando necesito desaparecer, que ahora vivo más en mi cabeza que en nuestro planeta y que la vida social que llevamos como raza humana no es del todo para mí..."

Escrito por un alma libre y soñadora, mexicana.

jueves, 23 de abril de 2015

Creer...

...en el momento que vivimos ahora,
en el trabajo que realizamos día a día,  
en lo que la vida atesora, 
y cómo los objetivos, con esfuerzo, serían.

...en las oportunidades que nos brinda
cada día nuevo que nace.
...en las posibilidades de cumplir un sueño
siendo fiel a uno mismo.

...que la vida es como desees.
...que el único momento es hoy, 
puesto que no hay más presente
que el que tenemos ahora. 

...en el poder de las personas,

cuando juntas, 
nos unimos y luchamos.


jueves, 12 de febrero de 2015

Paradoja o carnaval

Es carnaval. Las calles se preparan para la fiesta, las representaciones y la masa de gente disfrazada. La antención se centra en una sola cosa: comprar. Comprar las luces de las calles, comprar la decoración para el teatro, comprar las prendas para los disfraces, comprar entradas, comprar accesorios, comprar esto... comprar lo otro...

... Y se dejan a un lado los problemas que afectan al país y a la sociedad.

En carnaval no importan los impuestos, las nuevas leyes, los recortes, los problemas de la sanidad y la educación, la corrupción o el estado del país. Ni siquiera importa el gasto que éste supone en cada ciudad.

En carnaval lo que importa es qué se van a poner mis amigos, cuánto alcohol comprarán y cómo volveremos a casa, ya que seguramente no podamos ni contar hasta dos. Importa el dinero que nos gastemos en pasarlo bien una noche que no recordaremos al día siguiente.

Es carnaval. Las preocupaciones sociales se esconden bajo la tela de diferentes disfraces...

lunes, 2 de febrero de 2015

Por esos días

La calle está tranquila. Las gotas de agua caen de las hojas y de los bordes de las puertas. No hay más que silencio en el tiempo que dura un cigarro. Pasa un coche en silencio y después otro, pero ninguno más. Mi cabeza está por fin tranquila.
Tras todo un día de acciones, pensamientos e ideas, caigo en la cuenta. Mi mente sólo piensa en cambiar, empezar con algo nuevo, buscar algo que me pueda llenar temporalmente.

Mi corazón sólo quiere una pausa. Parar, observar (observarme) y meditar, pero no reflexionar.
No quiere sobreanalizar nada más. No quiere escuchar más quejas. No quiere tener más situaciones malas por las que pasar. No acepta más malos pensamientos. No quiere más sufrimiento innecesario.

Esta noche, necesaria para escuchar a mi yo interior, consiste sólo en silencio, necesario para pensar en las cosas que hasta ahora hice sin quererlo por mí.

Esta noche siento necesario el cambio.

Comienza una nueva etapa, en la que los sentimientos de mi corazón van a ser más importantes y van a ir por encima de cualquier autocrítica de mi mente. Una etapa de estabilidad interior.

De nuevo, comienza mi verdadero yo. Comienzo a florecer.

miércoles, 28 de enero de 2015

El amor está compuesto por una única alma que habita en dos cuerpos.

Hoy no importa si no hemos hablado. No importa si no nos hemos visto. Tampoco importa si no nos hemos escrito, si no hemos preguntado por la otra, si no hemos pensado en escribirnos.
No importa si no hemos hecho algo por la otra hoy. Ni siquiera importa si lo hemos intentado.
Hoy, lejos de tus brazos, lo que importa es el recuerdo que guardo de tu aroma, del sitio que me otorgas en tu regazo, de las infinitas conversaciones y risas que hemos tenido juntas.
Hoy no importa más que el vivo y ardiente recuerdo que tengo de ti, el cual se alimenta paulatinamente de las memorias que guardo.
Lléname ese recuerdo y hazme sentirme viva, como entre tus brazos he conseguido siempre sentirme yo. Lléname de tu vida, de tu amor, de tu alegría, de tu cariño y de tus esperanzas. Lléname de ti.






domingo, 18 de enero de 2015

Sentir es escribir

Siento...
...que cada día es uno menos para verte.
...que cada momento es fruto de una decisión.
...que tengo presente el pensamiento que no se manifiesta en el resto.

Siento...
...que cada día debe ser uno nuevo y vivirse con nuevas emociones.
...que lo verdaderamente importante es lo de dentro.
...que la historia merece la pena si la cuento con entusiasmo.

Siento ahora...
...que la lucha es parte del camino que ando.
...que cada detalle me hace crecer en el corazón.
...que la pausa es necesaria si siento fatiga.

Hoy siento que mis esfuerzos serán recompensados.
Siento que todos los días doy un paso más evidente.
Siento que tengo las fuerzas suficientes y los hombros adecuados.

Hoy siento, y me doy cuenta, de que lo superfluo debo eliminarlo.

Hoy deseo vivir cada día al antojo del mismo, superándome.

jueves, 8 de enero de 2015

La importancia de la importancia

Hoy en día vivimos en una sociedad en la que lo primordial es el ser material. Las empresas invierten millones de dólares en publicidad, la cual tiene cada vez un poder mayor de atracción sobre la población. La publicidad ya no es sólo percibida por los ojos, sino por todos los sentidos mediante diversas estrategias de marketing, como el scent marketing, el cual incita a captar la atención del consumidor a través del olfato. Los colores, el tacto y la posición de los productos influyen también en la decisión de compra de un producto u otro, lo que genera incertidumbre en el consumidor.

Desde pequeños somos enseñados a valorar las cosas materiales por lo que cuestan y por la posición social que éstas nos otorgarán, fuera de lo que realmente nos puedan aportar. Debido a este amor incondicional hacia lo material y a la sociedad capitalista que existe hoy en día, en el interior de los consumidores (la población) se produce un sentimiento de insatisfacción y de ambición. Cada vez necesitamos más - más zapatos, más ropa, un coche con más accesorios, un móvil con la pantalla más grande... cosas que ya tenemos y que realmente no nos hacen falta, pero que harán que el sentimiento de vacío se llene hasta que llegue la próxima necesidad. 

Esta felicidad material es la culpable de que hoy en día se tengan tantos problemas en el mundo, mayormente sociales, demográficos y climáticos. La gente se preocupa de ser feliz a nivel individual, conseguir lo que necesitan en tal momento para ser felices mientras este nuevo objeto les ocupe la mente. 
Debido al bloqueo que las cosas materiales obtenidas nos crea, no somos capaces de sentir empatía con lo que ocurre a nuestro alrededor. Escuchamos en la televisión que hay guerras, atentados, hambre, enfermedades mortales... pero no se nos enciende la llama de solidaridad que se necesita para cambiar el mundo. Simplemente, ya que esto ocurre relativamente lejos de nuestro país, sentimos pena los dos primeros minutos que oímos la noticia, para después centrarnos en nuestros asuntos personales y girar la cara hacia el otro lado, haciendo de nuevo nada por la humanidad. Causa impotencia el saber que si la población mundial estuviera concienciada de los problemas actuales que sufrimos en la Tierra, juntos y con pequeños y grandes actos podríamos cambiar el mundo que hoy en día conocemos. No obstante, todo empieza por la reflexión individual que cada uno experimenta, en la que desgraciadamente no entran temas de interés internacional en las mentes de millones de personas, las cuales resultan ser mayormente las felices tanto material como económicamente. Un dicho lo explica muy bien "La barriga llena les impide hasta pensar". Una vez conseguido lo deseado, la mente sólo se centra en el siguiente deseo.

Es triste saber que hay gente que verdaderamente lucha y sufre por tener una vida digna, y gente que no mueve un dedo en la vida y ya la tiene resuelta para siempre.